Apple vuelve a modificar de forma importante las reglas de la App Store en la Unión Europea. La compañía ha anunciado un nuevo modelo de comisiones para los desarrolladores que llegará el 1 de octubre de 2026 y que pretende simplificar el complejo sistema introducido en Europa como consecuencia de la Ley de Mercados Digitales (DMA).
El cambio llega después de meses de enfrentamiento entre Apple y la Comisión Europea por las condiciones de la App Store, los pagos alternativos y la posibilidad de distribuir aplicaciones fuera de la tienda oficial. La Comisión Europea había cuestionado especialmente determinadas tarifas y condiciones de Apple por considerar que podían desincentivar a los desarrolladores a utilizar alternativas a la App Store.
Una nueva estructura de comisiones
Uno de los principales cambios será la desaparición de la actual Core Technology Fee, que cobraba 0,50 euros por determinadas instalaciones anuales una vez superado el millón de instalaciones. Apple sustituirá esta tarifa por una Core Technology Commission del 5%, aplicada a las transacciones digitales realizadas en aplicaciones distribuidas fuera de la App Store, como las instaladas desde tiendas alternativas o directamente desde la web.
También desaparecerán la denominada Initial Acquisition Fee y la Store Services Fee, dos conceptos que habían complicado considerablemente el sistema de tarifas europeo.
Para las aplicaciones que continúen utilizando la App Store, Apple establece diferentes porcentajes dependiendo del método de pago elegido.
Las aplicaciones que utilicen Apple In-App Purchase tendrán una comisión general del 26%. Sin embargo, para la gran mayoría de desarrolladores, incluidos los que participan en determinados programas de Apple y las suscripciones que se renuevan después del primer año, la comisión será del 15%.
Si el desarrollador utiliza un sistema de pago alternativo dentro de la aplicación, la comisión será del 20%, reduciéndose al 10% para los desarrolladores que cumplan los requisitos de los programas correspondientes.
También se permitirá enlazar desde una aplicación hacia una página web para completar una compra. En este caso, Apple aplicará una comisión del 15%, que podrá reducirse al 10% en determinados casos.
Más libertad para los desarrolladores
Otra novedad importante es que Apple permitirá combinar Apple In-App Purchase con sistemas de pago alternativos dentro de una misma aplicación. Hasta ahora, las condiciones europeas habían establecido mayores restricciones en este aspecto.
Los desarrolladores tendrán que seleccionar las opciones de pago que quieran utilizar y mantenerlas durante un periodo de 12 meses. El objetivo declarado es ofrecer mayor claridad a los usuarios y evitar cambios constantes en los métodos de pago.
Además, Apple amplía los requisitos para crear tiendas de aplicaciones alternativas o distribuir aplicaciones directamente desde la web. Podrán cumplir los requisitos empresas cotizadas, compañías respaldadas por determinados fondos de inversión, organizaciones auditadas, entidades educativas, organismos públicos y organizaciones sin ánimo de lucro, entre otros.
¿Qué significa para los usuarios?
Aunque los cambios afectan principalmente a los desarrolladores, podrían terminar repercutiendo directamente en los usuarios europeos. Una mayor competencia entre tiendas y sistemas de pago podría permitir a algunas aplicaciones ofrecer precios diferentes o reducir sus costes.
Apple, por su parte, mantiene que las nuevas comisiones reflejan el valor que aporta su ecosistema en términos de seguridad, distribución, descubrimiento de aplicaciones y servicios tecnológicos. La compañía asegura que estas modificaciones son fruto de su colaboración con la Comisión Europea.
La Comisión Europea ha recibido favorablemente los cambios y ha indicado que vigilará su aplicación. El objetivo será comprobar que las nuevas condiciones cumplen realmente con la DMA y no vuelven a crear barreras para los desarrolladores que quieran utilizar métodos de distribución y pago alternativos.
En definitiva, Europa está obligando a Apple a transformar profundamente el modelo de negocio de la App Store. A partir del 1 de octubre de 2026, los desarrolladores tendrán un sistema más sencillo y con nuevas posibilidades, aunque Apple seguirá aplicando comisiones importantes. La verdadera incógnita será comprobar si estas nuevas reglas consiguen generar una competencia real o si, pese a las modificaciones, la App Store continúa manteniendo una posición dominante en el ecosistema del iPhone.


