He sido usuario del Apple Watch desde que se lanzó su primera versión, todavía recuerdo el día en que fui a recogerlo a Apple La Maquinista. El embalaje de ese primer reloj era especial. Compré la versión de acero y venía en una caja de cartón y dentro de la misma, había otra de plástico blanco con el logo de la manzana y el reloj dentro. Todo estaba cuidado hasta el más mínimo detalle para que la experiencia al abrirlo fuera única.

Hasta el día de hoy, he ido cambiando de modelo pasando por varias series de ellos, pero siempre he sentido que tenía el mismo reloj. Lo único que cambiaba en cada cambio era el número de serie; las funciones y el diseño siempre seguían siendo el mismo. De ahí mi cambio del Apple Watch Series 9 al Apple Watch Ultra 3.

Cambio de diseño, sensaciones diferentes


El día que compré el Ultra 3 lo abrí y lo puse en mi muñeca. Desde ese mismo momento ya sentí que tenía un producto nuevo y no el mismo de siempre. Dejé de tener automáticamente la misma sensación que tenía al abrir un reloj de Apple. La falsa sensación de que iba a tener un producto de enormes dimensiones en mi muñeca se desvaneció. Elegante y al mismo tiempo robusto, eso es lo que sentí, sin dejar a un lado todas las bondades de este dispositivo, como puede ser la batería, que es infinitamente mejor que los modelos anteriores. Igual que su enorme pantalla, su brillo, cuerpo de titanio y cristal de zafiro resistente a las rayadas. 




Conclusión


En definitiva un reloj totalmente diferente a los que había tenido hasta el momento. Hasta el día de hoy, estoy muy contento y satisfecho de la compra, no me arrepiento de nada y me ha sorprendido mucho su funcionamiento y su autonomía en el día a día. Por eso recomiendo su compra a toda aquella persona que, como yo, sienta que los modelos de Apple Watch SE o Serie de turno, le parezcan más de lo mismo y quieran sentir que han cambiado de reloj. 

¿Y tú? ¿Qué piensas del Apple Watch Ultra 3? Espero tus comentarios en la parte inferior de este artículo.